Al igual que cuando Groucho Marx deseó que en su epitafio pusiera “disculpen que no me levante” (aunque luego no se materializó su petición), esta jovencita aquel día también le diría a su chico “disculpa que me no me levante de la silla” después de haber sido follada por el culo con tanta dureza.
Para mi que comió, durmió y se cagó encima de esa silla al menos durante unas horas y es que ese pequeño culito creo que no estaba preparado para aquello….