Cuando su hermana fue a su habitación se lo encontró con la polla fuera, y ya sabes lo que puede suponer eso para una chica latina como ella.
Se puso realmente cachonda, se sentó a su lado en la cama y agarró su polla para meneársela.
Eso hizo que se pusiera más caliente, por lo que se fue quitando la ropa para seguir pajeándolo.
No pasó nada más ese día, hasta la siguiente noche.
La guarra volvió, se lo había pensado y tenía ganas de más.
Una vez allí con él se fue desnudando, pero fue su hermano el que le quitó la ropa de forma apresurada para verla bien.
Estaba buena la putita.
Le hizo una breve mamada pero se fue de allí.
Pero de la tercera noche no pasó, ella volvió y entonces si que llegaron hasta el final follando los dos hermanos.
Sin embargo cuando el muchacho se corrió a ella se la vio algo arrepentida, comenzó a meterle prisa para que se vistiera rápidamente antes de ser descubiertos.